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febrero 24, 2010

Ocupemos nuestro espacio...

«Avisa, 'visa, 'visa; muévase muévase; pase para atrás; le voy a dar tiempo para que se baje; atrás va solo; o camina o se baja; muévase un poquito; tópense que llevan ropa (...)»

Como si no fuese suficiente con los ladrones, los conductores alocados, y los cobradores abusivos, las mujeres tenemos que enfrentar otro tipo de situaciones que si bien no nos despojan de nuestras pertenencias ni ponen al filo de la navaja nuestra vida lo cierto es que nos dejan la marca del ultraje y la sensación de haber sido abusadas y de una manera que si es leída correctamente no dista mucho de una auténtica violación al cuerpo y a la moral.

En psicología se llama "frotteurismo" cuando se refiere al hecho como "un trastorno", a mí me molesta que a los abusadores se les clasifique como enfermos en lugar llamarles como es debido "idiotas y sin vergüenzas"; por eso cuando pienso en esos hombres que se suben a un bus para aprovechar lo estrecho de los pasillos para excitarse mediante el roce con las mujeres que también van como pasajeras prefiero decir que son cabrones y libidinosos y a su acto le llamo cobardía, indecencia, obscenidad o en resumidas cuentas: Abuso. Creo además que por su realización debería existir una pena que deje en evidencia su tendencia irrespetuosa, bajera y sin escrúpulos.

No creo que haya ninguna mujer utilice los buses del transporte público que no pueda contar más de una anécdota al respecto, ¿cuántas veces viajando en un bus del sistema de transporte público en El Salvador las mujeres no nos hemos literalmente "topado" con un sin vergüenza que sin miramientos roza sus genitales en nuestras nalgas, piernas o brazos?, ¿cuántas veces sentadas junto a algún hombre no hemos tenido que ir o muy pegadas a la ventana o casi cayéndonos o sobre la persona que va de pié junto a nosotras porque nuestro compañero de asiento lleva sus piernas abiertas de par en par como si de aferrarse a la fantasía de llevar algo muy grande en medio de ellas dependiera su vida y por eso es incapaz de cerrarlas.

Este es un grito de batalla amigas y amigos. Vale la pena intentarlo. Hagamos al menos el esfuerzo para evidenciar que esto pasa, que las mujeres estamos hartas y que no es bajándonos del bus o inventando cada día otro doblez contorsionista que lo vamos a parar... Necesitamos defendernos y que nos defiendan, necesitamos ser solidarias entre nosotras y que los hombres que no hacen estas cosas sean también solidarios.

Hay que dejar de aguantar en silencio y salir de ese observatorio sin acción: "hoy vi a una chera a la que la iban tocando por todos lados en el bus"; "hoy un chavo casi se sube encima de una chera que iba parada en un bus que iba lleno"; "hoy una mujer se puso a pelear con un hombre que la iba tocando en el bus y toda la gente se le quedó viendo"; "a una compañera de mi trabajo hoy un hombre en el bus le metió la mano debajo de la falda, la arañó y hasta le sacó sangre de la fuerza con que la tocó".

¡Esto es intolerable, BASTA!

¡Qué no nos toquen!

¡Qué no nos manoseen!

¡Qué no nos ensucien!

No somos juguetes sexuales, abajo del bus los abusivos por la dignidad de las mujeres. No más manchas a nuestra dignidad. No nos hagamos a un lado: OCUPEMOS NUESTRO ESPACIO.

Continuará...

febrero 12, 2010

Las cosas que hay que ver...

"Audiovisuales embrujados se planean editar en la metrópolis salvadoreña..."

Algunas brujas con nacionalidades, ideas, edades y sombreros distintos nos juntamos anoche y planeamos “regalarnos un minuto” y realizar un día de estos una gran filmación de encantamientos audiovisuales desde San Salvador para el resto del mundo.

La "Kali Naualia" (casa embrujada) de la Metrópolis en San Salvador es el lugar desde donde se están preparando y anoche tuvo lugar allí la primera jornada de este proyecto (porque las brujas también formulamos proyectos, qué dijeron?) que ha tenido a bien llamarse "Regálate un minuto: Taller de vídeo participativo sobre nuevas representaciones de las violencia machistas".

En esa primera sesión con ingenio, sorpresa, impacto, mucha curiosidad y diversas maneras de percibir la misma cosa reflexionamos sobre algunos cortos en vídeo que vimos para luego conversar sobre algunos tópicos como el lenguaje, los recursos y las figuras utilizadas.

Concluimos entre muchas otras cosas que aunque a veces afortunadamente se logra transmitir el mensaje de forma muy creativa, también es cierto que a menudo éste se pierde en frases trilladas, mensajes gastados, encasillamientos e incluso reivindicación y hasta validaciones de conductas tanto de víctimas como de victimarios...

No se me alboroten ni coman ansias, más adelante van a poder ver el producto de taller pero hoy quiero poner a su alcance el siguiente vídeo que fue sin duda la sorpresa de la noche; para mí uno de los mejores cortos que he visto respecto al tema que toca.

Para no arruinarlo ahondando en detalles sin más preámbulo les invito a verlo y ojalá puedan reflexionarlo y compartirlo, como nosotras anoche cuando gracias a Marta y Raquel (las dos estupendas facilitadoras) y bajo el embrujo de la luna nos alegramos al comprobar que hay otro mundo posible a la vuelta de nuestras ídeas... tenemos el firme propósito de que no sea allí solamente.

febrero 10, 2010

Espíritu carnavalero en las tierras de "El Sur"

Arlequines, carrozas, colores, música, disfraces, bailes… leyendo en los diarios me entero que es tiempo de carnavales en muchas partes del mundo, eso me recordó el año 2006 en Perú cuando conocí una original (aunque a veces incómoda y anti ecológica opinarán algunos) forma de celebrar los carnavales en Lima: “con mucha agua”.

La gente se pone en los techos de las casas que son la mayoría de por lo menos 2 pisos cuando no de 3, 4 y hasta 5 y tira “globazos” o “bladazos” de agua a quien camina por la calle…

Al principio aquello me pareció bastante loco y feo ¡acabar mojada así porque sí! pero luego lo encontré digamos que divertido. Se juega a los carnavales en febrero, generalmente los fines de semana y en teoría “sólo entre niños y jóvenes”.

En esos días no es sencillo moverse por Lima, hay que estar alerta porque los globos con agua (o algún otro líquido) vuelan desde cualquier sitio y dejan al más desprevenido como saliendo de un chapuzón; en los barrios cuidadito con intentar cruzar un parque porque ¡de esa no se sale seco! los niños y las niñas se apuestan como soldados y dejan a cualquiera empapado; andar en bus o en micro es una aventura, aunque el calor ahogue hay que llevar las ventanas cerradas porque el agua entra por las ventanas y aún así las precauciones no son garantía porque hay los más atrevidos que se suben al micro corriendo, mojan a todo el mundo y se bajan nuevamente en un pestañeo… ¡costumbres pues!.

Mi papá opinó que “esas cosas son de gente mal educada" cuando les conté por teléfono cómo era aquello, a mí luego de tanto y tomando en cuenta el intenso calor de la época confieso que me dejó de parecer extraño, tenía una pistola de agua y llegué a estar dispuesta a ir a la guerra… Siendo que en febrero hay vacaciones escolares, junto a los otros voluntarios nos llevamos de campamento a los niños y niñas de los comedores y vaya cosa: globos y pistola en mano nos divertimos como ranas en estanque y se nos mojaban hasta los pensamientos ¿qué más puedo decir?

Es curioso eso de los carnavales, dicen que a veces son un rito de fertilidad -¡menos mal que en Lima de eso nada de nada!-, la mayoría son de inspiración religiosa pero ¿habrá celebraciones que puedan ser más mundanas?.

Hay cosas que parecen tan locas que seguramente sólo se entienden desde las raíces de una cultura, afortunados aquellos que siendo acogidos por un nuevo pueblo hemos sido tocados, aunque sea un poquito, por sus identidades.



Algunas de estas fotos han sido tamadas de Internet,
si alguien observa derechos sobre ellas
y quiere que las quite puede notificarme por este medio. Atte.

Nos enchufamos, gracias!


imagenes contadores

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