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marzo 02, 2009

Amiga, maestra...madre.


A Katya Meléndez, mi segunda madre y la mejor maestra de mi vida...

Anoche, mientras cenábamos, mi amigo Raúl hablaba sobre la poca pasión que él ve actualmente en las y los maestros en general en nuestro país. Y así entre comidas y bebidas empezamos a pensar en nuestra época de escuela (sí, ya muy atrás en el recuerdo...) y la suerte de haber contado con buenos maestros y buenas maestras... se acabó la cena y nos fuimos. En el camino seguimos con el análisis y Roberto dijo algo que me parece muy cierto: "Es que lo que uno aprende de las materias como matemática, sociales, etc., es lo que menos recuerda cuando pasan los años, lo que falta para mí es enseñanza en valores, que es lo que realmente va a perdurar..."

Ajá, estuvimos de acuerdo.  Llegamos a mi casa, buenas noches hasta la próxima, y me quedé pensando...

Realmente ninguno de nosotros tiene bases suficientes para poder evaluar el sistema educativo y sus bondades o debilidades en la actualidad, lo que cada uno contamos nada más como una realidad irrefutable es nuestra propia experiencia, esa que nos hace atesorar -o no- en nuestra memoria algún nombre de maestros o maestras de esos inolvidables, como bien lo decía Robert, quizá no por lo que aprendimos en su asignatura sino por lo que nos enseñaron y que aún hoy nos vale para la vida...

Yo no sé si es cuestión de suerte o cómo se podría llamar, no creo para nada que un determinado sistema -como tal- tenga algo que ver con el asunto, pero que en cada generación haya por lo menos una persona que es un verdadero educador y que con su particular estilo toque las vidas de sus alumnos y alumnas es definitivamente uno de los mayores regalos de la vida.

Por mi parte (que también es la parte que le toca a algunas de mis mejores amigas) la tuvimos y para nuestra suerte, tantos años después AUN LA TENEMOS y ella es no sólo la mejor maestra de nuestras vidas, sino "nuestra segunda madre" y su esposo y su familia, una extensión de la nuestra y a ella dedico este escrito, en nombre de "mis hermanas" y de todo eso que han sido nuestros casi 20 años de camino recorrido...

Querida "mami" hoy revisando algunos viejos archivos, curiosamente luego de la conversación con mis amigos anoche, encontré la siguiente lectura y no pude pensar en nadie más que en "mi maestra preferida".

Así que como una pequeña muestra de lo profundamente agradecida que estoy con la vida por el regalo de su persona, aquí la lectura con todo mi amor. No soy Jim (el de la lectura que sigue) pero con mucha seguridad también puedo decir:

"Gracias por creer en mi. Muchas gracias por hacerme sentir importante y por enseñarme que yo podía hacer la diferencia".

Gracias por lo fue y lo que Nos queda!!!!!
Siempre,
Michele, Patty, Gloria y Ofelia

LA MEJOR MAESTRA

El primer día de clases, la profesora Thompson, maestra del 5 grado de primaria, les dijo a sus nuevos alumnos que a todos los quería por igual. Pero eso era una mentira, porque en la fila de adelante se encontraba hundido en su asiento Jim Stoddard, a quien la profesora Thompson conocía desde el año anterior y había observado que él era un niño que no jugaba bien con los otros niños, que sus ropas estaban desaliñadas y constantemente necesitaba un baño.

Con el paso del tiempo, la relación entre la profesora y Jim se volvió desagradable, a tal punto que ésta sentía mucho gusto al marcar sus tareas con grandes taches en color rojo y poner una gran "F" en el encabezado.

Un día la escuela le pidió a la Sra. Thompson revisar los expedientes anteriores de cada niño de su clase y ella puso el de Jim hasta el final. Sin embargo, cuando revisó su archivo,se llevó una gran sorpresa.

La maestra de primer grado de Jim escribió: "Jim es un niño brillante con una sonrisa espontánea. Hace sus deberes limpiamente y tiene buenos modales; es un deleite tenerlo cerca".
Su maestra de segundo grado escribió: "Jim es un excelente alumno, apreciado por sus compañeros pero tiene problemas debido a que su madre tiene una enfermedad incurable y su vida en casa debe ser una constante lucha".

Su maestra de tercer grado escribió: "La muerte de su madre ha sido dura para él. Trató de hacer su máximo esfuerzo pero su padre no muestra mucho interés y su vida en casa le afectará pronto sino se toman algunas acciones".

Su maestra de cuarto escribió: "Jim es descuidado y no muestra mucho interés en la escuela. No tiene muchos amigos y en ocasiones se duerme en clase". En este momento la Sra. Thompson se dio cuenta del problema y se sintió apenada consigo misma. Se sintió todavía peor cuando al llegar la Navidad, todos los alumnos le llevaron sus regalos envueltos cada uno de ellos en papeles brillantes y preciosos listones, excepto por el de Jim. Su regalo estaba torpemente envuelto en el pesado papel café que tomó de una bolsa del súper. Algunos niños comenzaron a reír cuando ella encontró dentro de ese papel un brazalete de piedras al que le faltaban algunas y la cuarta parte de un frasco de perfume. Pero ella minimizó las risas de los niños cuando exclamó: - ¡Qué brazalete tan bonito, poniéndoselo y rociando un poco de perfume en su muñeca! Jim Stoddard se quedó ese día después de clases solo para decir: - "Sra. Thompson, hoy usted olió como mi mamá solía hacerlo". Después de que los niños se fueron, ella lloró por lo menos durante una hora.

Desde ese día ella renunció a enseñar solo lectura, escritura y aritmética. En su lugar, ella comenzó a enseñar valores, sentimientos y principios a los niños. La señora Thompson le tomó especial atención a Jim. A medida que trabajaba con él, su mente parecía volver a la vida. Mientras más lo motivaba, más rápido respondía. Al final del año, Jim se había convertido en uno de los niños más listos de la clase y a pesar de su mentira de que ella quería a todos los niños por igual, Jim se volvió uno de sus consentidos.

Un año después, ella encontró una nota de Jim debajo de la puerta del salón, diciéndole que ella era la mejor maestra que había tenido en su vida. Pasaron seis años antes de que recibiera otra nota de Jim.

Él entonces le escribió que ya había terminado la preparatoria, había obtenido el tercer lugar en su clase, y que ella todavía era la mejor maestra que había tenido en su vida. Cuatro años después, recibió otra carta, diciéndole que no importando que en ocasiones las cosas habían estado duras, él había permanecido en la escuela y pronto se graduaría de la Universidad con los máximos honores. Y le aseguró a la Sra. Thompson que ella era aun la mejor maestra que él había tenido en toda su vida.

Luego pasaron otros cuatro años, y llegó otra carta. Esta vez le explicó que después de haber recibido su titulo universitario, él decidió ir un poco más allá. Y le volvió a reiterar que ella era aun la mejor maestra que él había tenido en toda su vida. Solo que ahora su nombre era más largo y la carta estaba firmada por el Dr. James F. Stoodard, M.B. El tiempo siguió su marcha y en una carta posterior Jim le decía que había conocido a una chica y que se iba a casar. Le explicó que su padre había muerto hacia 2 años le preguntó si accedía a sentarse en el lugar que normalmente esta reservado para la mamá del novio. Por supuesto que ella accedió. Para el día de la boda usó aquel brazalete con varias piedras faltantes y se aseguró de usar el mismo perfume que le recordó a Jim a su mamá la última Navidad. Ellos se abrazaron y el Dr. Stoddard susurró al oído de la Sra. Thompson:

- "Gracias Sra. Thompson por creer en mi. Muchas gracias por hacerme sentir importante y por enseñarme que yo podía hacer la diferencia".

La Sra. Thompson, con lágrimas en sus ojos, le susurró de vuelta diciéndole:
- "Jim, tu estás equivocado. Tu fuiste el que me enseñó que yo podría hacer la diferencia. No sabía como enseñar hasta que te conocí".

Las experiencias que tenemos a lo largo de nuestras vidas (gratas y desagradables) marcan lo que somos en la actualidad, no juzgues a las personas sin saber que hay detrás de ellas, dales siempre una oportunidad de cambiar tu vida.

enero 29, 2009

Nuestro cuento...

A continuación un cuento con una nueva mirada que me ha parecido muy iteresante e ingenioso... que me ha entretenido como suelen entretener los cuentos y que además se me ha hecho bastante bueno, a pesar de que si yo lo hubiese escrito, seguramente la protagonista jamás habría sido una cenicienta sino más bien una mujer -como muchas- y como todas. Ella podría haberse equivocado una y muchas veces pero jamás dejaría de creer ni en ella ni en el amor... aprendería a estar sola pero sin cerrarse a que -el día menos pensado- pudiese volver a estar acompañada. En mi cuento habría príncipes y princesas de todo tipo, porque yo sigo creyendo que ni todas las princesas son buenas, ni todos los príncipes son malos y hasta he conocido algunos tan buenos (taaaan buenos jeje) que con propiedad puedo decir: de que los hay, los hay...aunque cueste encontrarlos.

Sin embargo, el esfuerzo me parece completamente elogiable y absolutamente necesario, porque la educación empieza desde que nacemos, y como nunca termina creo que este es el tiempo en el que con legítimo derecho tanto las mujeres como los hombres podemos "cuestionar a los cuentos", o al menos, analizar un poco los roles eternos con los que unas y otros hemos sido representados en ellos. Tal vez sea que este es el tiempo de "los cuentos para cambiar", para construir nuevas maneras de ver, vivir y actuar; para ser mejores y para que en medio de todas las diferencias entre las mujeres y los hombres se produzca un encuentro sincero y equitativo... que no sea "puro cuento" pero que sea digno de un millón de cuentos!

Con amor y agradecimiento,

Ma. Ofelia

Par ver en pantalla completa dar un click en el cuadrito de la esquina superior derecha. Que lo disfruten como lo he disfrutado yo.

Nuestro Cuento

septiembre 25, 2008

Deja que la vida te despeine

Buscando un lirbo que lleva por nombre "La vida te Despeina", encontré el siguiente escrito y me ha gustado tanto que quiero compartirlo con ustedes...
He hecho trabajo de edición y me tomé la libertad de agregar algunas cosas,
al final ha quedado de la siguiente manera.
Un abrazo fraterno,
Mari-Of

Vivir despeina!... ¡qué frase tan cierta!
Todos deberíamos atender Esta frase con intensidad, sin poses,
disfrutando cada momento. Cada experiencia, cada afecto.
Sin duda, seríamos más felices.

Hoy he aprendido que hay que dejar
que la vida te despeine (...)

Carta a una hija que todavía no nace (...)


"Instrucciones Para ser mujer en el siglo XXI",

"Sofía, el mundo esta loco. Definitivamente loco.
Lo Rico, engorda. Lo lindo sale caro.
El Sol que ilumina TU rostro, arruga.
Y lo realmente bueno de esta vida, despeina.
¿Reírte a carcajadas? Despeina.
Viajar, volar, correr, meterte en el mar,
quitarte la ropa, despeina.
Bailar hasta que dudes si fue buena idea
ponerte tacones altos esa noche,
te deja el pelo irreconocible.

La primera vez que nos veamos
yo voy a estar con una bata de hospital y el pelo revuelto.
Sin embargo, no tengas dudas,
va a ser el momento más feliz de mi vida.
Parece una ley de vida:
Siempre va a estar más despeinada
la mujer que elija ir en el primer carrito de la montaña rusa,
que la que elija no subirse.
Puede ser, Sofia (...), que te veas tentada
a ser una mujer impecable,
peinada y planchadita por dentro y por fuera.
El aviso clasificado de este mundo exige buena presencia...
Péinate, ponte ésto, sécate el cabello, cómprate, corre,
adelgaza, come sano, adopta un perrito,
y así tratando de ir siguiendo las instrucciones al pie de la letra
un día nos miramos al espejo, y nos preguntamos
¿es ésto reamente lo que quiero?
Con un poco de suerte ese día nos damos cuenta
que para lucir bellas, nos tenemos que sentir bellas,
¡la persona más bella que podamos ser!
Para eso, hija mía,
Las Mujeres del siglo XXI tenemos algunos trucos:
No escondemos las arrugas y no resaltamos los lunares.
Ya no dejamos que subestimen lo que pensamos,
pero eso sí, tampoco dejamos de subestimar
el poder de un buen escote...

Inventamos una palabra: metrosexual.
Para que sean ahora ellos los que vivan paranoícos
con las cremitas, el pelito y los masajitos,
mientras nosotras nos reunimos con nuestras amigas.

A fin de mes ya no nos ponemos histéricas,
cobramos la plata para mantenernos
y nos premiarnos con algún hermoso par de zapatos...
Imagínate hija mía con un traje de Oscar de la Renta,
o con un buen atuendo de trotar en la cola del supermercado,
o durmiendo con una camisa del hombre de TU vida...

Lo único que importa es que al mirarte,
veas a la mujer más bella que puedas ser,
no sólo por fuera sino desde adentro: valorándote, amando,
orando, apoyando, siendo amiga, realizándote
no importa lo que elijas ser y hacer,
lo importante es que aprendas a tomar
tus propias decisiones y debes buscar tu felicidad…
Aquí va mi recomendación entonces:

"Baila, enamórate, relájate, viaja, salta,
acuéstate tarde, levántate temprano,
arreglate como más te guste, ponte cómoda, trabaja,
no dependas nunca de nadie,
pero sobre todo,
deja que la vida te despeine.

Lo peor que puede pasarte es que,
sonriendo frente al espejo,
te tengas que volver a peinar!".
Porque el mundo es Hermoso...
Definitivamente Hermoso¡
Ah sí, la última recomendación es:
haz el amor todas las veces que sea posible,
así descubrirás una de las más placenteras maneras
para que al compaz de tu pelo totalmente despeinado
se dibuje en tu rostro la mejor de las sonrisas
que podrás tener en la vida...


Publicado originalmente por "Las mujeres que soy"en Nov. 1, 2007

Nos enchufamos, gracias!


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