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marzo 29, 2011

Cumpassio...

Algunos estudiosos opinan que hay palabras que si bien pueden traducirse o interpretarse en otros idiomas (y a veces hasta se dice igual) es imposible traducir su significado original ya que al hacerlo se entienden, pero no en su esencia.  Hoy el título para esta nota está escrito en Latín,  la más cercana interpretación a su origen griego (συν πάσχω + = συμπάσχω) y que en ese idioma habla exactamente de lo que intento decir: 
 Cumpassio, "sufrir juntos", más intenso que la empatía, más profundo que la pena y más allá, mucho más allá que la lástima.


Hoy es lunes 29 de marzo y me siento un poco enojada por lo que este escrito sabe a queja,  lo anticipo (...)
Junto a  mi equipo de trabajo estamos construyendo las bases para la intervención que queremos realizar durante los próximos 5 años intentando llevar herramientas que ayuden a personas que consumen crack a protegerse de la infección de VIH-SIDA.  Para poder trabajar en este proyecto hemos tenido que renovar la certificación en el Programa de Educación en Ética de la Investigación” que teóricamente nos acredita como personas listas para trabajar con seres humanos desde el punto de vista esencialmente “ético”.   Luego de  leer y leer sobre la historia, regulaciones, ejemplos de abusos, sutilidades, conflictos, sujetos… al finalizar los módulos conversaba con mi equipo de trabajo sobre lo delgadas que son la líneas divisorias entre lo ético y la deshonestidad en un mundo donde pareciera haberse perdido paulatinamente el sentido de moral y peor aún, de humanidad.

El teólogo jesuita José Ignacio González Faus ofreció unas palabras el pasado 24 de marzo en un acto preparado con ocasión del 31 aniversario de la muerte de Monseñor Oscar A. Romero y entre otras cosas envió un mensaje en el que enviá una alerta respecto a «la pérdida de humanidad en la actualidad».

El tema me hizo cosquillas, porque a menudo pienso en eso cuando caigo en la cuenta de cómo nos saltamos los códigos actualmente sin siquiera sentir remordimiento.  Los diarios que dan la nota amarilla venden más que los serios, hay un accidente de tránsito y lo primero que se busca es ver si allí entre los hierros de las fotos se ve algún cuerpo, si es así interesa, se lee y se comparte, de lo contario a menudo la gente lamenta que no hayan más fotos... ¿de los muertos?

Esta mañana mi amiga Verónica me contaba (y me autorizó para compartirlo) como anoche intentando pasar una consulta de emergencia en el hospital fue víctima y testiga ocular de los abusos de estudiantes de medicina que la dirección de ese hospital tiene a bien dejar a cargo de la sala de emergencias.  No sabemos si tal vez dicha sala les resulta un poco aburrida pero el caso es que "doctoras y doctores" se pasan todo el rato leyendo minuto a minuto sus mensajes de FB en su Black Berry… 

En menos de una hora ella pudo ver cómo los casi médicos a cargo de la nuevísima y recién construida sala de emergencia del Hospital San Rafael de la ciudad de Santa Tecla ignoraban la fiebre que ponía morada la frente de un bebé, cómo no se atendía la cabeza sangrante de un hombre al que acababa de atropellar un carro porque no encontraban el formulario adecuado y entonces la estudiante -sin despegar sus ojos del Black Berry- preguntaba cada tanto si “¿alguien ha visto los formularios?”, así se pasó una hora  completa y este caso se cierra con el hombre en mención saliendo del hospital tras haber firmado una constancia de que se va “por su propia voluntad sin recibir tratamiento” cuando mientras estuvo dentro nadie fue capaz de acercarse ni siquiera para tomarle los signos vitales.

A mi amiga, después de las muchas veces en que su acompañante pidió que la atiendan porque el dolor en su abdomen era muy fuerte la hicieron acostar en una camilla, le desnudaron el torso y seguidamente continuaron la conversación sobre los exámenes  (en la universidad) que tenían.  Al terminar la plática un de los mencionados estudiantes de medicina dirigió sus ojos a la Black Berry que no había soltado en ningún momento y escribió algo en su muro de FB (eso lo pudo ver ella claramente sin mucho esfuerzo… y yo piesnso que tal vez  habrá escrito -para presumir de su condición de "médico"- algo parecido a “ahora voy a revisar a una paciente”), habiendo terminado de actualizar su estado en FB le preguntó: ¿ha tenido vómitos? Mi amiga respondió que no… él miraba su BB de nuevo, escribía algo y le volvía a preguntar: ¿ha tenido usted vómitos?, después de la 5 vez de hacer la misma pregunta por fin determinó que la paciente debería mejor pasar con otro médico y para su suerte este sí era uno de verdad…

¿A dónde vamos a llegar?

Hace algunos años, mi papá entró al hospital por última vez en su vida.  Pasamos 3 días en la sala de emergencias del mayor hospital nacional en El Salvador porque no había camas disponibles; hay que decir que en los hospitales nacionales mientras no se le asigne cama -no importa el padecimiento- la persona enferma tiene que tener a alguien que se quede día y noche a su lado y si no hay nadie que pueda asumir esa responsabilidad simplemente no puede quedarse porque en la sala de emergencias con suerte les dan una camilla cuando no les toca estar, día y noche caminando por el pasillo o sentados en las sillas de la sala de espera.   Por suerte con mi papá tenía una familia y nos podíamos turnar para poder estar a su lado mientras le administraban medicamentos intravenosos, sueros y curaciones en la úlcera diabética del único pie que le quedaba y todo eso era para intentar estabilizar una descompensación metabólica en un hombre que cargaba con 87 años de vida;  en uno de esos 3 días un “médico, enfermero, estudiante” (vaya usted a saber)  llegó para cambiar la bolsa de uno de las medicinas cuando llegó corriendo una “doctora” y aunque no parezca creíble el diálogo entre ellos fue el siguiente:

-         ¿Disculpa tu celular graba vídeos?
-         Sí ¿por qué?
-         Es que ahorita hay “un paro” [cardíaco] en la “Máxima”  [sala de máxima urgencia]  y quiero grabarlo para presentarlo en mi trabajo…

El hombre soltó las medicinas y el brazo de mi papá y se fue corriendo con su compañera.

La estudiante para doctora necesitaba grabar el momento cuando el corazón de una persona ha entrado en paro para luego presentarlo en su clase… hoy es común ver circular por el FB imágenes de partos y otros procedimientos grabados con algún aparatito de los tan de moda por estudiantes e incluso médicos graduados que son subidos al cyber espacio (sin autorización de los implicados) para informar al mundo con imágenes cómo se veía el niño saliendo del útero de su madre, cómo se veía la vulva de la mujer que tiene una enfermedad, cómo una persona muere en una cama de hospital, etcétera y, desde mi punto de vista: cómo las personas que graban y suben eso a la red de Internet son unas hijas de puta sin escrúpulos que no tiene idea alguna de lo que significa en esta vida las palabras éticas, humanidad y respeto.

¿Será que tengo algo en contra de la tecnología?
¡No!
No es en contra de la tecnología, ni en contra las redes sociales,  ni en contra de la libertad de expresión… ¡es en contra de las personas y su deshumanización galopante!, contra ellas tengo efectivamente algo: ¡rabia!.

Qué pasa con los seres humanos, el poder de tener tan a mano los recursos tecnológicos nos hace olvidar que las relaciones interpersonales van más allá de un clic, que ser amigas o amigos en facebook no es lo mismo que ser amigas y amigos de verdad y que estar con alguien y sufrir a su lado no tiene nada que ver con decir que "me gusta" su estado...
Lo privado y lo público parecen ahora una sóla cosa y tal vez en este desborde tecnológico las personas hemos perdido el norte de lo que antes se conocía como límites, se nos han borrado las fronteras y se nos extravió en algún punto del camino la humanidad y el respeto por la dignidad de las personas que por otro lado no han autorizado jamás que sus sufrimientos sean mostrados de esa manera.

A las personas que se atreven a tratar y mostrar el dolor ajeno como si de una película se trata no las acuso de inconcientes, ni de faltas de ética, chismosas o inmorales, la acuso de inhumanas, de estúpidas y de haber perdido la capacidad de sentir "cumpassio".

Luego del incidente de "la filmación del vídeo" en esos tristes días en que mi papá finalmente murió en el hospital (en una cama asignada y no en la sala de emergencias por cierto), la información que nos dieron  fue que murió de un paro cardíaco.  Pasados el tiempo y conversando con mi familia concluíamos en lo doloroso que sería saber que mientras su corazón se detenía unos estudiantes de medicina se paran en el palco de la sala de cuidados intensivos y graban su muerte con su celular para luego mostrarlo morbosamente entre sus conocidos.   Me da frío tan sólo de pensarlo y a veces incluso me he preguntado si hacer eso, igual que engañar para obtener información de alguien o poner en riesgo la vida de una persona tan sólo para probar algo no será aparte de poco ético e inhumano ¿un delito?.

No sé bien cuál es el rumbo pero de seguir así tal vez muy pronto  la Cumpassio que nos mueve irrefrenablemente hacia los demás seres va a quedar en los recuerdos y vamos a tener que empezar a echar de menos los tiempos cuando quedar para verse con alguien era sinónimo de una conversación mirándose a los ojos y no un encuentro para verse mutuamente escribiendo en un pequeño aparato cosas como que "se está en tal lugar, con tal persona, comiendo tal cosa, hablando de tal otra y aquí les va la foto",  y no se hable de los tiempos en que se podía vivir con la dignidad de saber que vida, padecimientos y la misma muerte "eran asunto nuestro".

Como señala la alerta de González Fauz, "se pierde la humanidad y ya no hay espacio para que el sufrimiento humano nos provoquen Cumpassio, acaso porque ver sufrir a alguien se ha vuelto parte de la acción cotidiana de dar un clic y conectarse, dar otro y desconectar, total, a cada segundo cambia la historia y el mundo se hace grande y pequeño a la velocidad con que escribo cada una de las palabras de esta queja pública.

¿Hasta dónde vamos a llegar?
Siento frío y acaso también un poco de miedo cuando intento responder esa pregunta.

febrero 14, 2011

Madres en la guerra y en la paz...

Es el año 2011,  mi hermana cumplió 34 el último día del pasado mes y febrero va como en bajada y sin frenos... últimamente siento como si abro los ojos, pasan mil cosas, los cierro un instante, es un nuevo día y todo vuelve a empezar casi sin dejarme tomar aliento...

El sábado 5 de febrero celebramos en casa de mi amigo Raúl -como ya es tradición-  "la fiesta de la Luz" o de "La Candelaria" según la tradición cristiana.   Este año decidimos que íbamos a dedicar la celebración al tema de la niñez, especialmente aquella desprotegida y nuestro tema de reflexión fue "La salvación que viene de los niños y niñas pobres".  Tema difícil, puntos de vista diferentes pero al final una sola petición "Venga a nosotros la LUZ".

En medio de la reflexión todas y todos fuimos invitados a escribir en unas tarjetas los nombres de "las niñas y los niños de nuestra vida", pero no sólo aquellos a quienes amamos sino también a esas y esos que vemos y cuyos nombre tal vez ni siquiera conocemos... el niño que reparte el pan, el que se para cada mañana en el semáforo, los niños y las niñas del barrio, los que habitan las zonas empobrecidas, esos que han sido tomados como bien de goce por adultos sin escrúpulos, las niñas y niños prostituidos, marginados, explotados, abandonados… pero niños y niñas a fin de cuentas. Colocamos las tarjetas al centro del altar y la luz de las velas que trajimos para la celebración alumbraron su presencia y fue nuestro pensamiento: "Venga a nosotros la LUZ".

Mientras compartíamos la reflexión esa noche surgió la duda sobre si lo que sucede a la infancia y la juventud "de ahora" en cuanto a la violencia y la delincuencia tiene que ver con faltas de sus madres y padres o es simplemente que la desobediencia tiene su precio... difícil sacar conclusiones y a mí en ese momento me vino al recuerdo una anécdota  que escuché en mi trabajo.  Nos la contó Marina, una mujer de mediana edad, viuda desde hace 19 años y que ha criado a sus hijas y su hijo sola en uno de los municipios más violentos de esta ciudad capital: Soyapango.   Agradezco a Marina por autorizarme para contarla. Antepongo a este relato nuestro deseo de la noche de la candelaria:   “Venga a nosotros la LUZ". 

No eran ni las 7:00 cuando esa mañana de enero estaba en la cocina de la oficina intentando descubrir si una tacita de café negro y sin azúcar podía inyectarme energía para comenzar el día.   Hablaba con quienes iban llegando sobre cosas cotidianas como los buses llenos, el frío que hacía esa mañana, que si aún teníamos sueño, que si anoche alguien tuvo insomnio, cuando ella, Marina (que además cumplir con sus quehaceres en la oficina se toma el trabajo de comprar fruta en el mercado cada mañana para que complementemos sanamente nuestro desayuno) nos contó así con la ligereza con que se cuenta un sueño (o una pesadilla) y sin  ni siquiera quitar los ojos de la sandía que estaba partiendo que “anoche la diabetes le había jugado una mala pasada porque la puso a temblarLiteralmente".

Son tiempos violentos, inseguros y muy difíciles, dicen que en todos lados, pero con propiedad lo puedo decir de El Salvador: son tiempos difíciles en muchos sentidos, pero me voy a centrar en uno en particular: ser madre.

Supongo que igual de difícil lo tendrán los padres y aunque personalmente no pienso que una madre ama más o que una cosa es más sublime que la otra, quiero referirme este día en específico al rol de madre en honor a esas miles de mujeres "jefas de hogar" que son madre, padre, proveedora, educadora, apoyo y timón para sus hijos e hijas, ya que la mujer que me inspira este post es una a la que admiro por la manera en que enfrentando una viudez prematura a tan sólo 8 años de haberse casado con, como ella dice, “el amor de su vida”.    Le tocó a Marina en su día enrollar la pena y remontar no sólo con el dolor a cuestas sino además intentando sacar adelante a sus 2 hijas y su hijo del que hay que decir que tenía tan sólo 40 días de haber nacido cuando aquel día ingrato un autobús se pasó llevando la motocicleta de su papá en un semáforo.   Han pasado 19 años desde entonces y Marina con sus andares mañaneros y su ir y venir en la oficina limpiando, barriendo, cocinando y sonriendo ha ganado el sustento necesario para ella y su descendencia (que ahora ya incluye nietas y nietos).

Pues es el caso, ser madre en El Salvador en 2011, más allá de lo sublime y enternecedor del rol,  puede tener connotaciones demasiado variadas entre sí dependiendo de algunas cosas como por ejemplo: Dónde se vive, dónde estudian las hijas y los hijos, qué edad han alcanzado, a qué están expuestos, y los recursos con que se cuente para protegerles, tomando en cuenta de que a menudo no hay mucho qué hacer para ello.

Esa noche de enero de 2011 eran pasadas las 7:30 en El Salvador y Marina estaba en su casa viendo televisión en compañía de su familia.   El hijo de Marina tiene 19 años y después de cenar avisó que va a salir un momento al Cyber-café, ella dijo aquella frase conocida que casi todo el mundo ha escuchado decir a su propia  madre alguna vez: “mejor no salgas porque ya es tarde” y el hijo respondió también lo mismo que también cualquiera ha respondido muchas veces: «ya voy a volver, no me tardo» y se fue. 

No habían pasado 5 minutos cuando se escuchó una descarga de balazos y con el instinto materno activado a mil -como es de suponerse- porque ¿de qué otra forma se explica que en lugar de resguardarse alguien salga a la calle cuando afuera lo que se oyen son balas?, pues Marina salió de la casa corriendo y gritando el nombre de su hijo por el camino que lleva al Cyber.  No había avanzado muchas calles cuando una sombra que venía corriendo en dirección a ella la agarró de los hombros y le preguntó con voz nerviosa y cansada ¿Y QUÉ ANDA HACIENDO AQUÍ?.  En ese momento Marina ya no podía moverse, su cuerpo había empezado a temblar con la sola idea de que ese chico que tenía enfrente, su hijo que la sujetaba con fuerza pudiera estar muerto.  Así pasó mucho rato, volvió a casa, su cuerpo no paraba de temblar y le costó mucho dormir.

Una pregunta: ¿será para menos?.

Lo cierto es que en este país, ser joven y más aún, adolescente se ha vuelto un difícil de creer, estúpido e injusto sinónimo de "en riesgo de morir", algo así como una enfermedad latente con la que se va caminando por la vida y por la que se nos ha dado un diagnóstico de muerte...

Hace poco escuché la opinión de algunos adolescentes a los que se le preguntaba ¿qué piensan de la violencia en El Salvador?, y sus respuestas contundentes eran duras y pueden resumirse en algo como lo siguiente: «me duele cuando pienso que somos su blanco».

Las pandillas, los narcos, la violencia que se genera al rededor de estos temas, la delincuencia común y la organizada, todas y todos parecen tener su vista puesta en un sólo objetivo: la juventud.  Acaso porque son dóciles, volubles, aprenden rápido y su temeridad no tiene límites "todavía".

Cuenta la Biblia de los Cristianos que el anciano Simeón profetizó a María, la madre de Jesús de Nazaret lo siguiente: "Una espada atravesará tu alma" (Lc. 2, 34-35).  Y así fue: Al hijo le atravesó una lanza el costado y a la madre una espada le traspasó el alma.

Esa es la imagen que aparece en mi mente hoy por hoy acerca de las madres de tantos jóvenes que mueren asesinados en este país.  Trece, catorce, quince... ¿veinte años?  

Las madres de hijas e hijos jóvenes en El Salvador más allá de las preocupaciones normales respecto al crecer y experimentar cosas de "grandes" típicas de la curiosidad juvenil como el contacto con algún tipo de drogas y el alcohol o los inicios en el sexo y el amor (que podrían resultar en enfermedades y/o embarazos prematuros), sobrellevan la pena de saber que jugando un partido a campo abierto, en el camino de la escuela, viajando en el bus hacia cualquier sitio, regresando de una fiesta o en casi cualquier otra situación sus hijas o hijos adolescentes pueden no sólo ser víctimas de un atraco sino perder la vida.   

Fue tal vez la cruda certeza de que eso es posible lo que activó el “otro sentido” (más allá del sexto) de Marina y le avisó esa noche de enero de 2011 que un peligro real y concreto asechaba las calles de su colonia y en un momento determinado le puso a temblar todo el cuerpo desde los pies a la cabeza con la sola idea de que la pesadilla más grande de cualquier madre se materializara frente a sus ojos y su impotencia.

Contando a mi mamá lo sucedido a Marinita (como me gusta llamarla), ella me dijo con su sencillez y sabiduría de siempre algo que no puedo saber por experiencia propia y de sus palabras sale el título de este post: «ay hija, es que yo pienso que hoy tener hijos así jovencitos es peor que durante la guerra, porque entonces había peligros, los jóvenes se enrolaban en uno u otro ejercito, a veces había balaceras y a uno le podían matar los hijos, pero ahora, es como si les tuvieran hambre, como que se los quisieran acabar a todos (...)» Exactamente, pensé yo, eso es lo que parece.  Los jóvenes parecen un blanco fácil cuando se vive en medio de las situaciones que propicia la pobreza que se conjuga con las causas de la violencia y la delincuencia en este país.

La noche de la candelaria leímos noticias de la Región que atañen a la infancia y la adolescencia, luego intentamos recordar la noticia que más nos había impactado en los últimos tiempos y que tiene que ver con el mismo tema en nuestro país. Cada quien pudo referir uno o más casos porque loq ue queda claro es que hay para escoger... 

"Un menor muerto y otros dos heridos en Soyapango" dice el titular del periódico . Mientras a Marina el corazón le enviaba un aviso de peligro aquella noche, un adolescente murió y 2 más quedaron heridas; efectivamente la muerte rondaba la zona y según lo que dice la noticia desde un vehículo en marcha dispararon a un grupo de 7 jóvenes que estaban reunidos viendo un partido de basketball, el que murió tenía 16 años y  las heridas que eran dos chicas 16 y 12.  ¿Quién disparó, por qué? A saber. 

El carro era gris y casi nada más.  Al joven muerto no se le relaciona con pandillas así que como tantas otras veces queda la especulación "quién sabe en qué andaba", como a la gente le gusta decir en lugar de enfrentar el hecho de que la juventud de este país no tiene que hacer “mucho” para ser blanco de la delincuencia, porque está muriendo, en muchísimos de los casos, por razones ajenas a sus decisiones o acciones y no todos andan metidos en cosas indebidas, no todos los que mueren están pagando algo, simplemente, mueren porque las condiciones están dadas para que así suceda.  Parece ser como si nacieron y crecieron en un país donde ni la policía, ni los vigilantes privados, ni su instinto, ni todo el aparato de seguridad del Estado, ni sus padres, ni el corazón de sus madres les brinda la protección que merecen, porque el peligro multiplica sus manos y estas son largas y muy hábiles.

Tal vez este hecho como tantos otros va a quedarse en la impunidad, esa misma en la que ha quedado el asesinato de tantas y tantos y a la que deben someterse las madres que tienen que vivir con el dolor de la pérdida y la impotencia.  

Por eso esa noche en la celebración de La Candelaria, cuando pedíamos a una voz que “venga a nosotros la luz” lo hacíamos con el sincero deseo de saber enfrentar el tiempo que vivimos, en el que vemos morir a tantas y tantos jóvenes dejándonos tras de sí  -al menos a mí- la sincera interrogante sobre la sociedad que hemos construido y que estamos legando a las nuevas generaciones.  ¿Es acaso la niñez y la juventud responsable de la violencia que les mata? ¿Es la juventud la que dispara o el blanco a dónde van a parar las balas? ¿Nos hacemos cargo las adultas y adultos de la gran responsabilidad de su protección?.

Cuando empecé a escribir sobre este tema tuve la intención de hacer un recuento de las muertes de jóvenes que aparecen en los periódicos cada semana (solamente  en lo que va del año), pero cuando empecé a buscar me entró tal grado de ansiedad y de tristeza que mejor decidí no poner los enlaces ni hablar de estadísticas ya que finalmente, nuestra juventud es más que números y cada joven que muere por homicidio es alguien que tenía un nombre, una historia, una familia y muy a menudo una madre que llorará hasta el último día de su existencia por su muerte.

Complejo el tema concluíamos aquella noche de La Candelaria.  Venga a nosotros la LUZ” sigue siendo mi ruego.




octubre 24, 2010

¡Justicia para Karen Yamileth!

El jueves 14 de octubre Karen Yamileth, una muchacha de 23 años entró al Súper Selectos de Mejicanos, fue sorprendida supuestamente intentando robar unas pastas de dientes... la detuvieron, ella envió a su pequeña hija que la acompañaba a pedir dinero a su padre que no había entrado al súper para pagar por las pastas... cuando la niña regresó con un billete de $20.00 que le había entregado su papá y preguntó por su mamá al vigilante que las custodiaba cuando ella salió (tan sólo unos minutos antes) el vigilante la golpeó y le dijo que se fuera que su mamá ya iba a salir.   La verdad era que en esos minutos que pasaron entre la salida de la niña y su regreso  Karen fue metida en un cuarto donde hay cables de alta tensión, allí se produjo una descarga de energía y ella murió.

Murió?, Cómo así?
Pero alguien puede explicar de qué se trata esto?.  

En El Salvador alguien muere por un hecho que si bien no es aplaudible, no es ni por asomo un motivo para siquiera imaginar que alguien merezca morir como consecuencia... y eso es tan sólo el principio, lo más horrendo ha sido la muerte de una chica de 23 años que deja 3 hijos en la orfandad pero le sigue muy de cerca en horror e injusticia el hecho de todo el silencio alrededor.   

La prensa nacional tanto escrita como en TV y radio simplemente calla.   La ciudadanía que gusta de al menos hacer bulla por medio de los estados en FB como es la  costumbre moderna ahora no dicen ni pío, las organizaciones de mujeres que abogan para luchar contra el feminicidio también han callado y como una golondrina sola (incapaz como sabemos de hacer verano)  algún medio de esos "independientes" han intentado franquear el muro pero parece de acero... Los medios han creado una muralla que rodea herméticamente el caso, tanto los guardias del Súper Selectos de Mejicanos que fueron responsabilizados del hecho como la gerente que fue inculpada por callar por muchas horas lo sucedido están ya en libertad desde hace días y los medios siguen callando y cuando como ciudadana común intento hablar del caso a menudo la respuesta es la misma:  cuál muchacha? no he sabido nada... 

Medios de comunicación basura los que tenemos en este país.   Polarización mierda que nos adormece.   Sentido de superioridad estúpido que nos acomete y hace pensar (por ejemplo a mucha gente que ha escrito en el muro de FB donde sí circuló la noticia por un rato) que "con eso van aprender los ladrones a no andar robando".    Ceguera galopante, de eso adolece nuestra hipócrita sociedad y por eso a menudo somos incapaces de pensar más allá de nuestras pobres realidades donde todo sucede tras el telón.   

Karen Yamileth murió por ser pobre, por ser mujer (por mis calzones que si fuera hombre no la habría sido tratado igual y ahora no estaría muerta), por ser hija de una sociedad desigual y excluyente que coloca a muchísimos de sus ciudadanas y ciudadanos a menudo ante la elección robar o morir...
  
No digo que todos roben, ni que robar esté bien, nada más digo que todo tiene una causa y no todos los que roban (ladrones y ladronzuelos) en este país son miembros de bandas organizadas.   Aquí hay gente que roba (o comete otros delitos) por hambre aunque no lo queramos creer.  Y como dice la canción a la que hago alusión en mi post anterior:  "Cuando un hombre debe más de lo que come Se entiende que entonces la teoría falló".    

Una mujer entra a un Súper e intenta llevarse unas pastas dentales -acaso sin pagar-.  Unos minutos después está muerta.

Ella no estaba armada, eso no era un asalto a pistola alzada.  Aquello si no me equivoco es lo que corresponde en materia legal a un "hurto" y como ni se los había llevado porque la agarraron como quien dice "en el acto" pues vaya usted a saber que en este país se la podría haber acusado de intento pero no del hecho consumado.   En todo caso,  el hurto en este país no es motivo para una condena de muerte.  Tampoco el asesinato, ni ser miembro de una banda de narcos, o de un grupo de políticos corruptos, ni pertenecer a una pandilla, ni matar a un hijo o alguien más lo es, tampoco ser gay, lesbiana o adúlteros, tampoco por vestir muy corto o por no usar sombrero, ni por comer mucho o por comer muy poco, no hay pena de muerte por ninguna causa en este país al contrario de como sucede en otros, pero al parecer ser pobre, ser mujer, defenderse como tal vez lo hizo Karen Yamileth, estar sola y a merced de "poderosos armados" que cuidan los intereses de "otros poderosos" sí que lo es.  

No hay ninguna palabra que ahora pueda devolver la vida a esta madre de tres hijos que ahora van a crecer sin ella.   No hay quien devuelva los años que le quedaban por vivir a alguien que con 23 empezaba su vida...

Pero yo soy de las que piensa que aunque lo fundamental no cambie HAY QUE ALZAR LA VOZ Y DECIR BASTA.   NO MÁS AGRESIONES SIN PROTESTA.  NO MÁS MUERTES QUE SE QUEDAN EN EL SILENCIO!.

Aquí está mi voz que grita este día: 

¡¡JUSTICIA PARA KAREN YAMILETH Y SU FAMILIA!!

septiembre 11, 2010

Pan y circo: eso es lo que le gusta al pueblo...

Al pan: pan; al Pene: pene; a las maras: maras y a cada quien: el apelativo y las consecuencias que le toquen…


Respecto a todo este caos ocasionado por el paro de transporte que hicieron los empresarios de buses aprovechando la coyuntura de amenazas efectuadas por algunos grupos de las tantas ramificaciones que tienen las maras o pandillas en El Salvador, el circo romano organizado y sostenido de principio a fin por los medios de comunicación que sin medir consecuencias ni los posibles muertos por la estampida que estaban provocando invitando sin miramientos a la histeria colectiva y el silencio constante e imposible de romper de los representantes del Estado que tienen que ver con el tema de la seguridad nacional, anoche en un momento donde me invadía la desesperanza, la impotencia y la tristeza por ver la incapacidad de diálogo y reflexión que tenemos como pueblo, sabiendo que el presidente no ha podido más que “hacer más de lo mismo” firmando la “Ley antipandillas” aún con los predecibles desenlaces me puse a pensar en lo difícil de este camino, sobre todo por el atontamiento con el cual hemos clasificado de manera simple y cómoda a todo lo que parece delincuencia: MARAS, sin el desglose respectivo para que de una vez por todas se empiece a llamar a las cosas por su nombre y por ende, a cada una se le empiece a dar el tratamiento que corresponde.

Nos hemos dejado vender la idea de que todo lo malo lo hacen las maras: secuestros, hurtos, robos, asaltos, asesinatos, narcotráfico, empujones en la vía pública, sacadas de dedo de un carro a otro, pitadas de la vieja a la hora de conducir, terrorismo en las calles, asesinatos en masa, macabros escenarios que nos dejan sin respiración y sin palabras, robos de gallinas, perros y gatos, extorsiones, secuestros, toques de queda, cobros de peaje en los caminos, pintadas en las paredes, huracanes, terremotos e inundaciones etcétera y muchos otros etcéteras…

Así, hemos llegado a vivir en un país donde cualquiera puede cometer delitos sin que sea buscado, encontrado, juzgado y condenado por ellos porque pase lo que pase, nadie tiene que investigar, todas y todos lo sabemos: lo hicieron las maras…

¡Matémoslos a todos, castigo!

Es el grito de batalla que se oye en cualquier lado… los diarios, los noticieros, la gente en la calle, nuestra gente cercana, aún cada una y cada uno de nosotros algún día lo ha por lo menos pensado… y creo que hay razón en pensar y expresar eso, sobre todo cuando somos hijas e hijos del desconocimiento, porque somos un pueblo mal informado y poco crítico de la realidad nacional; nos dejamos contar lo que sea siempre y cuando esté avalado por su majestades: LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN…

En estos días me preguntaba yo: ¿y quiénes son las maras? Es decir, si el grito de batalla es “hay que matarlos”, entonces mi pregunta es ¿a quiénes? Alguien sabe ¿dónde están los listados de nombres para saber quién es quién? Porque sino entonces ¿a qué nos referimos cuando bajamos el pulgar y dictaminamos muerte como solución? ¿Hay que matar a toda la juventud salvadoreña?, ¿a la juventud pobre?, ¿a la juventud de las barriadas y zonas empobrecidas?, ¿hay que disparar contra todo el que parezca por parecer y contra el que no por semejanzas?, o sea, la pregunta nuevamente me la hago ¿a quiénes hay que buscar, encontrar, juzgar y hacer pagar por sus delitos?

En este país hay corrupción, muertes, injusticias y muchos otros problemas sin solución a la vuelta de la esquina y ciertamente no todas estas cosas son responsabilidad de las maras primero porque las maras como tales ahora tienen ramificaciones que no seríamos capaces de comprender de manera sencilla porque de lo que nunca hablamos es de lo que se mueve y cocina detrás de las ellas.

El entramado de intereses que se cubren las espaldas en el contexto de “presuntos mareros hicieron tal cosa” es extenso y su amplitud hace necesaria y urgente una mirada más adentro que permita una visión más amplia de lo que vivimos en la región… Detrás de las maras señoras y señores hay quiénes las sostienen, quienes las financian, a quienes les convienen, quienes las viven, quienes se benefician, quienes no saben ni cómo funcionan pero aprovechan las coyunturas para hacer sus propias jugadas que quedarán luego tapadas por el interminable espiral de impunidad generado por la simple y sencilla razón de que hemos aprendido a pensar en “las maras” como un ente con vida propia que va por los caminos ocasionando desorden y sembrando pánico, destrucción y muerte ante la mirada de quién sea porque no le tiene miedo a nada ni a nadie… Detrás de las maras hay gente “honorable” que les condena públicamente pero se beneficia de su existencia, hay un sistema podrido que les provee de juventud para que las integren –mueran los que sea que mueran- porque siempre vendrán más tras los que mueren y mientras tanto detrás de las maras hay narcos, políticos y delincuentes comunes, pero también nos guste o no nos guste dentro de ellas están quiénes son las víctimas de un sistema que les ha empujado a militarlas, entre ellos verdaderos delincuentes sin retorno como también jóvenes de todo tipo y múltiples razones para haber tomado la decisión de ingresar a una pandilla que quieren dejarlas pero no saben cómo… ya sé que las masas piensan que esos no interesan porque “tomaron una decisión y ahora que la soquen” pero yo últimamente reflexionando me pregunto si eso es realmente lo más justo.

Podemos y debemos dejarles sin la oportunidad que podría acaso salvar sus vidas (integralmente) y ofrecer un camino que enfrente con cabeza y a largo plazo este problema tan grande como son las pandillas juveniles? La reinserción es posible y está comprobada. No en todos los casos pero sabemos que eso es así con todos los problemas sociales del mundo, unos se salvan y otros no...

Pero no queremos, estamos tan faltos de información, intoxicados del mensaje repetitivo de que aquí “las maras hacen todo lo malo y son monstruos sin remedio” que no somos capaces de reflexionar y ver la realidad de que más peligrosas que las maras son quienes las hacen subsistir, crecer y no morir porque ninguna estructura de ese tipo puede sostenerse sola, sin recursos, sin que haya quienes les proporciones los medios para existir y por eso, tal vez es menester pensar que quienes sostienen a las maras en sus distintas ramas son también seres vivos, es decir, otros entes hasta hoy “invisibles” o mejor dicho “invisivilizados” porque de ellos ¿quién habla?, ¿quién les busca?, ¿quién les agarra?, ¿quién les juzga?, ¿quién les condena? Esos a ver que alguien me diga ¿cuándo van a pagar por sus delitos?

Supongo que la sociedad en que vivo no está lista para este paso, pero para mí por lo menos ha llegado el momento de dejar de pensar con simpleza, de empezar a intentar llevar la mirada más lejos, más profundo y de empezar a reflexionar desde una pregunta que me vengo haciendo desde hace muchos días ¿a quién le conviene toda esta violencia, delincuencia, terror y muertes?.

Partiendo de ella entonces empiezo a ver con mayor claridad, las maras “no son un ente con vida propia”, las maras son estructuras de poder lideradas por distintos intereses, y entre ellas hay las que son formadas por “bichos tontos” que no sabían en lo que se metían, tal vez igual que yo cuando me tocó ser “bicha tonta” y en mi ingenuidad adolescente me rebelaba contra cualquier atisbo de autoridad que me quisiera indicar normas, obligaciones y responsabilidades… Las consecuencias para unos y otros son por obviedad distintas pero no soy capaz de imaginar que a mí nadie me hubiera querido ayudar o quedarse a mi lado cuando siendo una niña, joven e inmadura tomé decisiones equivocadas…

Por eso, con el corazón hecho trizas escribo este post CONDENANDO la difamación de la que es víctima mi amigo Antonio Rodríguez, cura y trabajador incansable por la juventud de nuestro y país en particular la del municipio de Mejicanos en San Salvador al que se le acusa ahora de muchas cosas menos de lo que realmente es: alguien que se ofrece como mediador en un camino no explorado como lo es el diálogo entre el gobierno y los jóvenes de las pandillas que quieren poner fin a un camino de sufrimiento para todas y todos… no se trata de defender delincuentes, está claro que por sus delitos debe pagar cualquiera, se trata de intentar un diálogo responsable como el que propició la paz a la guerra que por 12 años vivimos en las décadas de los 80’s y 90’s… todo a fin de encontrar soluciones a un problema que tiene raíces primarias como lo fueron en su día la exclusión, falta de oportunidades o acaso la desintegración familiar que la misma guerra o la obligada migración por la que muchas y muchos han tenido que dejar a hijas e hijos a sus suerte en esas edades donde “todo es posible porque la juventud se siente inmortal”.

Si el camino del diálogo es posible y una solución solamente lo puede asegurar el que por lo menos se intente, pero en su lugar, el pueblo quiere sangre, quiere muertes, quiere corderos para expiar sus culpas…

Como no soy experta en el tema, me resta nada más REITERAR MI APOYO TOTAL E INCONDICIONAL AL P. ANTONIO RODRÍGUEZ LÓPEZ TERCERO, a quien considero una persona con la suficiente experiencia y lucidez en medio de toda esta tiniebla en la que nos quieren seguir invitando a vivir…

Toño: No estás solo y el tiempo estoy convencida dará razón a la verdad porque nuestra juventud merece oportunidades reales y no sólo la condena de aquellos y aquellas que se sienten “libres de culpa” y por ello han sido capaces de anotarse al espectáculo donde quieren arrojar la primera piedra.

septiembre 09, 2010

El camino a la PAZ es el DIÁLOGO

Mi amigo, el P. Antonio Rodríguez López Tercero, está siendo envuelto en una maraña mediática creada para desviar la vista de la complejidad de un problema como lo son "Las Maras" en estos países... Para no aceptar la incapacidad del Estado para abordarlo desde tiempos atrás y actualmente.

Publico el siguiente comunicado en solidaridad con él y en repudio por la forma en que los medios de comunicación de manera irresponsable han tergiversado sus declaraciones.  Hago un llamado para no dejarnos manipular con mentiras al servicio de intereses que benefician a quienes siempre se han lucrado con la desestabilización, la violencia y la delincuencia.

El Padre Antonio Rodríguez ha trabajado por 10 años por la juventud en este país, ha contribuido a la formación humana y la creación de oportunidades para cientos de jóvenes que se benefician con los programas que desarrolla la organización que él dirige y merece respeto y escucha antes de todo este circo en torno a su persona...

Padre Antonio: TODO MI RESPETO Y APOYO

San Salvador, 8 de septiembre de 2010

En primer lugar, quiero desmarcarme del apelativo de “vocero de las pandillas” el cual fue impuesto por algunos medios de comunicación de manera irresponsable y tendenciosa. Bien decía Pier Paolo Pasolini “No se percatan que la televisión es tal vez aún peor que la escuela obligatoria”. El tratamiento de la noticia ha sido manejado de forma irresponsable y no responde a la problemática que vive el país. La forma de tratar y maltratar la información es otra forma de violencia que afecta al conocimiento de la verdad y nos tiene sometidos a la ignorancia de cómo nos presentan las noticias. Parece que lo único que existe y cómo existe es lo que nos dice y cómo lo dicen lo medios de comunicación. LES PIDO A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN QUE SE INFORMEN Y CONSTRUYAN LA VERDAD, RESPETEN, NO MIENTAN A NUESTRO PUEBLO Y DESMIENTAN EL APELATIVO DE VOCERO QUE ERRÓNEAMENTE HAN DADO A MI PERSONA.

Ante esta aclaración EXPRESO:

1. Creo que el camino de la Paz es el diálogo, nuestro país vive un conflicto social del cual los jóvenes son protagonistas como víctimas y victimarios, el camino sólo es el DIÁLOGO. Como decía Albert Einstein: “Es de tontos esperar cosas diferentes haciendo las cosas de la misma manera”. La mima manera, en este caso, se refiere a la violencia y todos sabemos que violencia más violencia, genera Violencia; y violencia más dialogo, genera procesos de construcción de paz.

2. Los jóvenes que pertenecen a las maras y pandillas ya venían hablando y coordinándose de forma conjunta en vías de buscar un tratamiento a los abordajes que violentaban sus derechos tanto en los centros de internamiento como en las comunidades, por prácticas violentas por las fuerzas públicas y por la utilización de funcionarios corruptos vinculados a estructuras de economía criminal. Ante esta situación ellos sólo hacen dos demandas:

a.- SER ESCUCHADOS, INCLUIDOS TODOS Y TODAS EN UN DIÁLOGO PARA ENCONTRAR JUNTOS Y JUNTAS LAS SOLUCIONES QUE NOS AYUDEN A DISMINUIR LA VIOLENCIA.

b.- VETAR LA LEY DE PROSCRIPCIÓN DE PANDILLAS, POR SER UNA PRÁCTICA DE LOS GOBIERNOS ANTERIORES QUE HA SIDO UN FRACASO. Tesis expresada y estudiada por conferencias y expertos internacionales y reconocido por todos los salvadoreños incrementando los niveles de violencia desde el año 2004.

3. En ningún momento estoy de acuerdo con la violencia y la condeno venga de donde venga y sea ejercida de donde sea ejercida; no apoyo a nadie que violente a otros, pero sí creo en la solución de los conflictos por la vía del diálogo, rehabilitación, reinserción y construcción del tejido social.

4. Es el momento de generar un ACUERDO DE PAZ en donde los firmantes sean todas las juventudes excluidos y violentados. Ellos son los protagonistas del nuevo acuerdo en donde haya equidad, justicia y un pacto económico que genere igualdad. Necesitamos una reforma fiscal para construir El Estado Social que nunca tuvimos y es causa de los procesos de exclusión y de la herencia maldita que el Presidente Mauricio Funes expresó y la cual comparto.

EL CAMINO DE LA PAZ ES EL DIÁLOGO

Yo sólo soy vocero de la PAZ, del DIÁLOGO, no de las pandillas.


P. Antonio Rodríguez López-Tercero
Director del Servicio Social Pasionista –SSPAS-


julio 02, 2010

Porque lo que no estoy dispuesta a tolerarme es la indiferencia...

"Las verdades reveladas están más allá de la duda  
y no exigen más evidencia que su propia existencia" Eduardo Galeano

«No podemos quedarnos indiferentes»

Eso decían esta mañana en el noticiero mientras comentaban la nota sobre un homenaje a las víctimas del 20 de junio en Mejicanos... me hizo recordar que hace tiempo escribí precisamente sobre la indiferencia y como que ésta me envolviera era uno de mis más grandes temores...  

Reconozco que hablar y hablar sobre algunas cosas simplemente no ayuda en nada, pero a la vez pienso que hay cosas de las que hay que opinar aunque sea en los círculos más privados, para no vivir ajenos al mundo, porque es necesario, porque forman parte del diario vivir y claro, porque estoy de acuerdo: no podemos quedarnos indiferentes.

En lo personal, el incidente del bus en Mejicanos me dejó en un estado de shock que hacía mucho tiempo no vivía; se me hizo un nudo tremendo en la garganta y mis emociones se dispararon más allá de mi propia capacidad de asombro y de respuesta... por eso en todos estos días he intentado evadir la realidad de que eso sucedió.    Supe la noticia el mismo día a pocas horas de haber pasado, en la radio hablaban de un bus que habían quemado con pasajeros adentro.    No lo podía entender... no había espacio en mi cerebro para procesar cosa semejante...  casi al unísono con la radio mi hermana me llamó y me dijo "han quemado un bus con gente adentro en Mejicanos"; no, le dije yo, han quemado un bus pero a la gente seguramente la bajaron...  No, me dije ella, "la gente se quemó adentro...", colgamos.   Llamé a mi amigo Roberto que me había dejado hacía un rato en mi casa y que vive precisamente en ese municipio, le pregunté qué tal había llegado y le comenté la noticia… él no vio nada cuando iba para allá y después de un par de comentarios colgamos. 

Ya en mi cuarto, rutina de preparación para dormir, no volví a poner la radio, mejor un CD. Apagué la luz, encendí mi lámpara de noche y me puse a leer, no podía concentrarme, no es cierto pensaba, debe ser una confusión… tal vez algunas personas sufrieron quemaduras mientras se bajaban… en fin, me llegó el sueño y me dormí.   El lunes por la mañana otra vez la rutina, 5:45 a.m. suena el despertador, me levanto, enciendo la TV para ver el noticiero y antes de poder hacer ninguna otra cosas allí está...  imágenes de una Coaster quemada,  se quemaron 14 personas adentro decían... todavía no habían podido ni retirar los cuerpos… se sabe que habían menores… no dejaron que se bajara la gente… me senté en la cama, escuchaba la noticia y se me empezaron a caer las lágrimas...

¿q u é  e s  e s t o?

Más oía y menos lo creía.  Pocos momentos en mi vida han sido de tanta negación, tan pocos que los puedo enumerar porque son tan sólo dos:  

Uno: cuando ese amargo domingo 13 de julio fui a visitar a mi papá que estaba ingresado en el hospital y al llegar a su cama no estaba... nadie me decía nada ¿le estarán haciendo exámenes?, se acerca un enfermo en silla de ruedas y me hace señas... justo a mi lado había una camilla con un cuerpo tapado... un muerto... el enfermo me dijo "este es su papá".   No, eso no pude ser, es mentira, me veo a mí misma como la niña que una vez tuvo 5 años y me repetía una y otra vez como quien encuentra en un pensamiento el refugio de seguridad que ofrece protección contra el dolor: "los papás no se mueren nunca".   Destapé el cuerpo y lo miré... alivio... ¡no es él!.  No lo reconocí, mi papá estaba vivo y ese señor allí no... Tomé el expediente y leí:  "Julio César Zúniga Cortez, motivo de muerte:  insuficiencia cardíaca, hora de muerte: 11:50 am."   Los papás no se mueren, mi papá no puede estar muerto, intentaba volver a pensar...  pero ahora ya no era posible volver al refugio, la verdad se imponía, mi papi estaba muerto.

La segunda ocasión en que un acontecimiento me hizo caer en tal estado de negación profunda fue una historia de desamor que no voy a comentar pero sí voy a decir que definitivamente sé muy bien cómo es preferir mentiras y seguir tapando el sol con un dedo a enfrentar la realidad de un amor que dejó de amar y no ser capaz de encontrar una razón que pueda sostener la dolorosa verdad de un "ya no te quiero".  Todo pasa y todo queda... al final...

Pues ese día 21 de junio antes de que terminara la nota  apagué el televisor... no quiero seguir viendo, no quiero saber... si no veo no pasa... no pasó... no es verdad...

Camino al trabajo compré el diario para leer sobre el tema (hay que enterarse).  Se lo presté a quién quiso, luego lo guardé y hasta hoy no llegué a leerlo nunca.   Al mirar las cosas que la gente ponía en FB recuerdo que escribí algo en mi estado, una pregunta que se me metió en la cabeza ¿a quién le puede convenir que pase algo así?.   Comentarios desde el hígado de gente conocida iban y venían y se pasaron los días.   Un día de estos hablando con la Mish comentamos el asunto y le dije algo así como "¿me podés creer que yo me siento tan sorprendida y a la vez tan asustada por eso que pasó, que no me sale hablar y ni si quiera he sido capaz de escribir sobre ello?" y ella me respondió "a mí me pasa lo mismo, yo tampoco he sido capaz de escribir nada…".    

Esta mañana tal vez por eso el comentario de Rafa Domínguez me sacudió un poco, porque al fin y al cabo esto sí sucedió, así como también "mi papá si murió" y "mi ex-novio sí se fue con otra".   No importa si mi capacidad de aguante quiere o no digerirlo, si quiero o no aceptarlo, si quiero o no saberlo:

“El domingo 20 de junio por la noche un  bus fue incendiado en Mejicanos con sus pasajeros adentro.  Había menores... había un bebé, la gente murió calcinada y se quemaron mientras aún estaban vivos”.   El espanto y el horror se juntaron, la locura estuvo presente y sólo soy capaz de pensar que si el infierno existe entonces seguramente se parece mucho a esto…

Creo que somos madres y padres de los niveles de violencia que vivimos.  Creo que la hemos visto venir y no hemos sido capaces de detenerla.   Por alguna extraña razón un día asumimos que "alguien aquí tiene que hacer algo" y sin importar si somos autoridades del gobierno, de algún cuerpo de seguridad o ciudadanía civil estamos esperando que un buen día nuestros ruegos, pensamientos, buenos deseos o acaso pequeñas acciones den fruto y las cosas cambien.

Según entiendo hay capturas y entre los ‘supuestos autores’ se encuentran incluso algunos menores de edad.   Al preguntar un periodista a uno de los capturados ¿por qué hicieron algo así? la respuesta me paró los pelos: "es que se peló el rata... la idea era quemar el bus pero antes bajar a la gente, pero de repente se peló".   ¿Se peló el rata?, o sea, ¿tal vez se le ocurrió en el momento? es decir, ¿un acto de esta naturaleza puede ser algo que en un momento se le ocurre a alguien como algo –acaso- emocionante? Pues no lo sé, no sé qué se puede entender de una respuesta como esa pero a  mí, como repito: ¡me eriza la piel!.

¿Qué sucede en tan sólo unos 18 años?,  ¿Qué cosas vive una persona que en menos de 18 años pierde los escrúpulos a este nivel?   Yo es que sinceramente no lo sé, no sé nada, sólo sé que hoy mismo quiero romper mi silencio y sacudirme la indiferencia que sigo pensando, es a veces tan asesina como quien ensarta el puñal y en este que es mi muro particular quiero dejar constancia de esta triste verdad para que al menos no se me olvide cuando pasen los años:  En junio del año 2010, una noche de domingo, en horas cuando las familias salvadoreñas por mayoría general vuelven a casa luego de haber cenado acaso "pupusas" en cualquier lugar, en uno de los municipios más populosos de la capital, unos bichos, unos hijos de esta sociedad enferma, un pequeño grupo que representa al producto de años y años de injusticias, acumulación, guerras e indiferencia quemó un bus con sus pasajeros adentro.   Hoy a tan sólo 12 días ha bajado el nivel de cosas que se dicen al respecto, sin embargo aún se puede escuchar clamores como pena de muerte, cárceles en una isla, trabajo forzoso, torturas, etc.

Yo, sinceramente no tengo ideas sobre ¿qué se podría hacer? porque si soy honesta, no lo sé.   Creo que los alcances de la violencia en general son un tema que se nos ha salido de las manos a todas y todos... Es como cuando una madre, un padre (o ambos) tienen que aceptar que malcriaron a un hijo o una hija, que no le enseñaron límites, que no le enseñaron a respetar, que le permitieron convertirse en un pequeño monstruo, que criaron un cuervo que ahora devora sus ojos y por eso no saben, no imaginan, no tienen ni puta idea de qué hacer?.  Creo que en esta sociedad tampoco sabemos qué hacer y por eso elucubramos... 

De todas maneras, como no me sale bien eso del pesimismo absoluto pues acabo esto diciendo que creo todavía que existen caminos para cambiar esta realidad.   Supongo que son difíciles de andar, con peligros concretos al asecho y con la realidad de peajes que se pagan con la vida para poder atravesarlos, pero existen, no tengo idea de cómo se empiezan a recorrer, ni cuando uno sabe que “está en el camino correcto”, ni tampoco si de verdad estamos en este país cerca de encontrarlo.  Lo que sí sé es que si muere mi esperanza, si dejo de esperar, si no sigo creyendo –al menos en algo- pues preferiría estar muerta. 

Definitivamente hay cosas que solamente la abstracción nos hace capaces (al menos por un instante) de soportar.  Triste es volver a la realidad y darse una cuenta de que lo que se creé verdad es mentira y que por consiguiente, la temida verdad: es cierta, algunas cosas se superan,otras se aceptan simplemente con el tiempo y otras invitan a seguir adelante de alguna manera... tal vez porque, como dice esta canción: 

Al final de este viaje en la vida quedarán
nuestros cuerpos hinchados de ir
a la muerte, al odio, al borde del mar.
Al final de este viaje en la vida quedará
nuestro rastro invitando a vivir.
Por lo menos por eso es que estoy aquí.
Somos prehistoria que tendrá el futuro,
somos los anales remotos del hombre.
Estos años son el pasado del cielo;
estos años son cierta agilidad
con que el sol te dibuja en el porvenir,
son la verdad o el fin,
son Dios,
quedamos los que puedan sonreír
en medio de la muerte, en plena luz.
 (Silvio Rodíguez)

mayo 02, 2007

BASTA YA... Escrito por Toño, nuestro amigo.

Pues aquí estamos de nuevo, tristemente!! Una nueva muerte, otro joven que ya no está con nosotros. Querido Toño, no te calles, sigue dándonos el ejemplo que necesitamos, no olvides que las palabras conmueven pero los ejemplos arrastran!. Quienes te conocemos y conocemos tu trabajo sabemos que es más dificil para ti que para nosotros porque estos muertos para ti tenían rostro, tenían nombre, porque les conocías y por tanto, la rabia se une a un dolor genuino por la pérdida de gente cercana. La impunidad como siempre es la reina en estos casos. Yo sinceramente me siento impotente pero mira Toño, te animo a que no dejes morir la esperanza, porque si dejamos que muera entonces sí que estaremos perdidos. Toño, no te rindas. Recuerda a Monseñor Romero, recuerda que su mensaje era exigente, hacía juicios pero también era BUENA NOTICIA. Toño, si callamos, no hay resurección... recuerda, ahora más que nunca, hay que atrevernos a denunciar y que esto reivindique con dignidad la vida de nuestra gente que muere a diario, impunemente, víctima de una guerra sin cuartel ni frente de batalla establecido, en la que cualquiera de nosotros puede ser el próximo, mientras la voluntad política da patadas de ahogado con los planes mano dura que han sido un completo fracaso. Mientras, tengamos los ojos abiertos y saquemos valor para aportar lo que nos toca, si así lo hacemos, mira, yo sí creo que la esperanza seguirá estando de nuestra parte.

Con amor fraterno,


María Ofelia


NO ES BROMA... OTRA VEZ… ESTOY ROTO. LA VIOLENCIA, LA MUERTE NOS VUELVE A ARREBATAR A OTRO JÓVEN.

DOMINGO 29 DE ABRIL DE 2007

ESTÉN ALERTA Y NO SE DEJEN SORPRENDER, PORQUE SU ENEMIGO, EL DIABLO, COMO UN LEÓN RUGIENTE, ANDA BUSCANDO A QUIEN DEVORAR . (1 P 5,8)

Queridos amigos y amigas, no puedo dormir sin volver a hablar, mi compromiso es no callar, mi compromiso es ser vocero de las calles de nuestra comunidad.

Hoy domingo terminé de celebrar cuatro eucaristías y como a las 8 de la noche otra vez los disparos. Me quedo muy inquieto y agarro el carro, mis compañeros de dicen que para donde voy, para no asustarles les comento que me llamaron para dar una extrema unción. Recorro quinientos metros y me vuelvo a encontrar la tragedia el cuerpo de otro joven con cuatro disparos en al cabeza, desde un carro le dispararon, estaba terminado de comprar unas pupusas para la cena.

Ayer sábado celebre la eucaristía por los cuatro asesinados el domingo pasado y hoy en las celebraciones eucarísticas me dediqué a denunciar los acontecimientos vividos (siempre con el cuidado de que no me vigile M...)

No puedo creer otro muerto, 30 años, recientemente ha tenido a su niña, así se vive en El Salvador, la situación de violencia, el hambre, el desempleo, la mentira, la corrupción, la demagogia política, la falsedad… ¿hasta cuando Señor? El diablo, como león rugiente anda buscando a quien devorar. Las calles se están convirtiendo en reliquias, en sacramentos en donde los cuerpos de nuestra gente están quedando tumbados e impunes.

Ayer en la noche me llamaba el obispo auxiliar para que le narrar los casos del domingo pasado, me alegra que los pastores se preocupen de sus ovejas y quieran conocer los sufrimientos de nuestro pueblo.

Todos debemos de comenzar a intensificar nuestro compromiso con la verdad, la justicia y la paz.

Son tiempos de gritar, de hablar, de denunciar, nos estamos acostumbrando a la muerte a las masacres, a Irak, África, América latina, BASTA YA.

Estoy sobrecogido, cansado, agobiado, no se para donde caminar ni escapar, como seguir, como tener esperanza, qué significa resistir, como elaborar un proyecto para estar enterrando a mis hermanos a mi pueblo .

¿Dónde esta Dios?. ¿Dónde esta el Dios?.

Díganme ¿dónde está la esperanza?.

MEJICANOS, ¿QUÉ SERÁ DE TI, CÓMO SEGUIR…?

¿…?

TOÑO,

11 de la noche .

abril 23, 2007

GOLPEA LA MUERTE

Y AL SABER QUE SU AMIGO LAZARO HABIA MUERTO... JESUS LLORÓ http://www.biblegateway.com/passage/?search=John%2011:33-35;&version=42;

Hoy nos ha escrito nuestro amigo Toño, que se deja la vida por los más necesitados del municipio de Mejicanos en San Salvador. Él nos comparte su dolor por la muerte de 2 chicos , sus amigos y colaboradores que murieron en hechos violentos distintos pero sucedidos el mismo día en elmismo municipio: Mejicanos. Yo subo sus palabras a este blog a manera de una denuncia, es increíble que al no encontrarle en ningún lado para hablar con él, buscamos la noticia en el periódico (en internet) para enterarnos sobre qué ha sucedido y NO APARECE NADA!!! 2 chicos, 1 de 13 y otro de 17 son asesinados y parece que ya es tan normal que ni la prensa lo cubre... un grupo de personas es ametrallada desde un vehículo en marcha mientras recogen las tiendas de una feria comunal en Zacamil y el diario NO DICE NADA!!! y aqui, en este momento es cuando a mi me vuelven las dudas, cuando me invade el terror por esta sociedad tan vendida en la que vivimos... es en momentos como este cuando me vuelvo a enterar de lo adormecidos que estamos, porque ahora sí que no veo ninguna campaña exigiendo justicia como cuando mueren 3 diputados del partido de gobierno... ahora no veo campañas de ningún tipo, es que ahora simplemente NO VEO NADA, nada que me diga que hay consternación porque se han ido otros 4 jóvenes y con ellos sus sueños.... QUÉ TRISTEZA SEÑORAS Y SEÑORES...

No hablemos de los muertos en las noticias para no crear miedo en la población dice el presidente... y todos decimos "sí, así podemos leer el diario y ver los noticieros nada más a manera de entretenimiento..." Yo digo: ENTERMONOS!!!! PROTESTEMOS!!!, QUE NOS DE MIEDO, PERO SOBRE TODO, QUE NOS DE MIEDO PENSAR HACIA DÓNDE VAMOS... HACIA DÓNDE SE DIRIGE RAPIDAMENTE EL SALVADOR?

Querido Toño, gracias por amar a este pueblo como si fuera tuyo y por trabajar tanto por nuestros jóvenes... gracias por seguir creyendo en la utopía a pesar de tanto signo de muerte. Gracias por seguir, apesar de todo.

Escrito por Toño, lo siguiente:
23 de abril de 2007.

LA MUERTE NOS GOLPEA
MATAN A DOS JÓVENES DE NUESTROS PROGRAMAS

Mejicanos, San Salvador


Querido amigos y amigas, anoche asesinaron a dos jóvenes del grupo de la Raúl Rivas con 17 y 13 años.

Cada día nos sentimos mas frustrados, mas indignados, escandalizados, estamos entre la muerte diaria, entre balas, entre un sin sentido de la vida humana que no sabemos en muchos momentos para donde caminar. Nuestras calles se han convertido en relicarios, en lugares de luto y llanto en esquinas de recuerdo .Todas las esquinas, comunidades y calles nos hablan de sangre nos recuerdan a tantos jóvenes asesinados.

Anoche después de celebrar tres eucaristías y comiéndome una ensalada de lechuga, cansado de todo el día y agotado de escuchar tanto sufrimiento en al comunidades, suena el teléfono y me comunican que terminan de asesinar a Sergio y francisco de 13 y 17 años quienes participan con nosotros en el programa de prevención con participación juvenil. Es curioso que en el campamento juvenil hace un mes en el socio drama ellos mismos representaron su muerte, es impresionante.

Bueno es lunes, día de mi descanso, sólo quería escribir y comentar en voz alta que otra vez, una vez mas hemos sido golpeados. compartiremos con la familia unos dólares para el sepelio ,esto no tiene fuente de verificación e indicadores pero es otra realidad de nuestro trabajo .

HOY NUESTRO PROGRAMA ESTA DE LUTO, NUESTRAS BANDERAS ESTARAN A MEDIA ASTA Y TENDREMOS UNA SEMANA DE LUTO.

OTROS DOS JÓVENES, DOS VIDAS, DOS ILUSIONES ,DOS FAMILIAS ,DOS MADRES , UNA COMUNIDAD ….
HASTA CUANDO SEÑOR...???
Y DIOS DONDE ESTA,,,,????

P. TOÑO
SOÑADOR CON ELLOS
El Salvador



OTRA VEZZZZZZZZ
NOS TERMIANNA DE BALEAR OTROS CINCO

Dos muertos, uno moribundo y dos hospitalizados.
Mejicanos, San Salvador


No lo pudo creer vengo llegando de visitar las dos madres de los jóvenes asesinados, todavía con mi camiseta mojado de lagrimas de las madres , todavía con dolor de cabeza de la tensión vivida de escuchar los relatos de la PASIÓN DE LOS JÓVENES , llegando a la casa me detienen y me comentan .

En al actividad de la feria comunal de la asociación ínter comunal de la zona de zacamil desde un carro con ametralladoras descargaron contra nuestra feria el resultado: Dos compañeros muertos, una herido sin esperanza esperando que muera y dos heridos hospitalizados.

No puede ser, cuatro muertos y tres hospitalizados baleados.

Para donde ir, donde escapar, donde esta la esperanza, donde esta la vida, donde el amor. Me gustaría escribir y escribir, verbalizar gritar, me gustaría decir desde la Fe me sentimiento, pero estoy privado.

Mi vida no puede soportar tanta muerte, no puedo seguir callando el vivir en un país violento desde las estructuras del Estado. La sombra negra paso en su carro sembrando miedo. Eso es el gobierno que tenemos, el gobierno del miedo, del terror, de la demagogia, el gobierno jodiendo a los pobres y mintiéndoles para que le sigan votando. Nuestra iglesia, prostituida con ellos, olvidando los pobres, solo habla de liturgias, de fe y de misas romanas imperiales. Donde están los sacerdotes, los pastores, dónde sus denuncias como las de Jesús de Nazaret o sólo hay que castigar a Sobrino. En fin seria largo, pero estar abrazando a las madres y llorando sus lagrimas es duro.

No es un cuento es duro y real... siento que en un sólo día les comente estos tremendos hechos ..

TOÑO
SOÑADOR DE UTOPIAS

Nos enchufamos, gracias!


imagenes contadores

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