Ojalá, siempre podamos encontrar la escencia que transforma en sacramento lo que nació para ser trivial. Un encuentro, una comida, un libro, una fotografía, un trozo de madera, un pan, un olor, un sabor, una botella de vino, una canción, un pañuelo, la temperatura de una mañana, los rayos del sol que alumbran un atardecer... qué seamos capaces...
Luis Eduardo Aute
Hace 13 horas