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enero 28, 2013

Indignación

Frente a los peligros que afrontan nuestras sociedades interdependientes es tiempo de acción, de participación, de no resignarse.  Es tiempo de movilizarse, de dejar de ser espectadores impasibles.  Corresponde a la comunidad intelectual, artística, científica y academica, pero más al bien llamado "ciudadan@ de a pié" , asumir este nuevo compromiso. Es hora de actuar"

Empiezo este escrito con esa frase impactante, escrita en este tiempo por Estéphane Hessel, un hombre de 94 años, diplomático, escritor, y militante político francés que fue miembro de la resistencia francesa durante la segunda guerra mundial y debido a su origen judío, capturado y torturado por la Gestapo.  Fue recluso de campos de concentración y en 1948 uno de los redactores de la Declaración Universal delos Derechos Humanos.

En el año 2010, Hessel escribió el libro "Indignaos" con el cual motiva a la nueva generación de jóvenes que habitan las distintas sociedades (en particular la francesa) a no dejarse quitar los beneficios sociales que con sangre, sudor y pasión, a precio de sufrimientos, luchas y vidas humanas consiguió la generación que representa, a mediados del siglo pasado en las luchas, hasta hacer posible las seguridades sociales con que ellas y ellos han crecido y de las que se han bebeficiado. "No se los dejen quitar... !Indignaos¡ es la invitación de Hessel, tiempo después un grupo de intelectuales de la talla de Jose Luis Sampedro (España, 1917), se unieron al grito de Hessel y publicaron el libro: ¡REACCIONA!.  En la misma línea y con una interesante reflexión sobre la decadencia de valores que ha propiciado fenómenos actuales tales como la crísis ambiental y económica.

¡Indignarse y reaccionar!, plabras que tienen la fuerza de un temblor de tierra; las palabras que movilizan masas actualmente en muchos paises de Europa, las palabras que representan el sentir de los pueblos, las palabras que han despertado a las nuevas generaciones al compromiso con su historia y que hacen brillar la utopía nuevamente en el horizonte.

¡Indignación y reacción! son las palabras que quiero utilizar hoy para referirme a mi indignación y reacción particular sobre algunos temas.

Museo, café (negro-sin azucar) y lluvia intermitente (pero sin llegar a ser tormenta) fue el escenario perfecto para un encuentro entre amigas la semana pasada.  Como siempre risas y confidencias sobre temas importantes.  Por alguna razón de pronto, entre el clima, las noticias del momento, los últimos acontecimientos presonales, el corazón, la familia, el amor, los libros que estamos leyendo, la última película que vimos y los ricos que saben los postres en ese lugar, el tema giró y de pronto, nosotras, las eternas solteraas, las eternas viajeras, las eternas dueñas de nuestros pasos, las que aparentamos no tener pareja "por decisión propia", las que vamos a todas las bodas de las otras amigas siempre con otra amiga, las que a veces provocamos sospecha de lesbianas, las que la gente creé que no queremos casarnos nunca, las que la gente piensa que odiamos a los hombres y a los niños y a las niñas (en ese orden), las que realmente nunca hablamos de eso, nos metimos en una densa conversación respecto al tema de "la maternidad", así, apiniones fueron y vinieron, hasta que una tupida telaraña de opiniones de preguntas estaba bien plantada, fue tanto lo que se dijo, que para efectos de este escrito, voy a limitarme a rescatar nada más unas pocas preguntas, que para el caso, me parecen las médula en torno a lo cual giró lo demás que dijimos:

¿Quiero ser madre?
¿Quería serlo hace algunos años?
¿Debería haberlo deseado siempre?
¿Si no pudiera parir, adoptaría?
¿Existe el instinto materno?

Y las respuestas llegaron en el mismo recorrido:

Sí.
No.
No.
Sí... definitivamente sí.
No lo sé y  francamente, cada vez lo dudo más.


Y fuera de los pormenores de las reflexiones que acompañaron a cada una de las respuestas quiero compartir lo que pienso respecto a lo último, eso que llaman instinto y que si existe, lo hace con tal fragilidad que hoy por hoy, el mundo está habitado por hijas e hijos de mujeres que o lo dejaron morir, o simplemente no lo conocieron nunca.


Y cada una de las respuestas fue acompañada con algunas de las siguientes reflexiones. Por mi parte, lo tengo claro, definitivamente me gustaría  y estoy segura además de tener claros los pormenores del tema: es bonito pero no siempre, no es fácil, no es un asunto ni de realización personal, ni de encontrar algo que me haga sentir "más mujer", veo la maternidad como un compromiso y una responsabilidad muy serios que al menos por mi parte "deberían" ser asumidos con la claridad de que es para toda la vida.

Personalmente siento mucha indignación cuando hombres y mujeres se sientes superiores por ser madres o padres, por haber o no engendrado o cargado a un ser en el vientre.  Me da pena cuando amigas han sufrido por no poder embarazarse y ven dsminuido su valor como personas por ese hecho.  Creo que las sociedades son crueles y marcan roles y caminos injustos para definir a sus habitantes como seres normales o no...

Como señal de protesta podría decir que no me interesa el tema del embarazo y que, si fuera el caso, no tendría ningún problema en decir que no quiero ser madre. Pero no es el caso, y respecto a lo primero sólo puedo decir con solvencia y seguridad  que nunca ha sido "mi mayor sueño", y sobre lo segundo simplemente si lo digo, creo que más bien mentiría.  Sin embargo, no creo que ser madre o padre pase necesariamente por engendrar o por unos meses de gestación en un vientre, más bien estoy segura de que no hay cosa más divorciada una de la otra porque de lo contrario ¿Por qué habría tantos chicos y chicas con sus derechos negados, abandonados a su suerte, con la plena responsabilidad de sus vidas en sus manos, viviendo en las calles, comiendo basura, sufriendo todo tipo de abusos a edades tan tempranas como los 5 años? No!! definitivamente no habrá manera en que alguien me haga entender estupideces como la del instinto por medio del cual alguien se convierte en madre o padre.

Ser madre y padre es una decisión no sólo personal, sino también muy seria.  Fuera de eso, existen las caricaturas, los intentos, los espejismos, los engaños, el machismo, las novelas, los esteriotipos, lo que nos han enseñado desde siempre, lo que la gente quiere o prefiere pensar...

No, no quería ser madre hace algunos años, siempre he pensado que "quizá algún día lo sería", pero no recuerdo haberlo deseado nunca, ni siquiera cuando enamorada y correspondida he caminado sobre las mieles y la magia del amor al lado de alguno de los hombres con quienes he compartido la intimidad del alma, el cuerpo y el corazón.


No, no creo que el deseo de ser madre viene implícito en el hecho de ser mujer.

No, no creo que ser madre o padre haga más o menos feliz a un ser humano, y mucho menos creo que personas que no quiere por la razón que sea serlo, deban ponerse en la labor tan sólo para no ser catalogados de "seres incompletos".

Muy bien por las personas que queriéndolo han llegado a formar una familia.
Muy mal, por las personas que creen que tener hijos es parte de su realización personal y por eso luego, han querido que sus niñas y niños sean lo que ellos nunca fueron a costa incluso de la infelicidad de los pequeñines.

Sí, definitivamente Sí, considero la adopción como uno de los caminos posibles para convertirme y que cualquier persona se convierta en madre o padre.  En mi caso particular: ¿Cuándo, Cómo y Con Quién? No sé las respuestas.   Pero ese no es el punto. Por ahora me quedo aquí, con el corazón indignado por el bebé de 45 días que nació en la comunidad donde trabajo y, a quien su madre de 28 no quiso ni dar el pecho, ni dar en adopción, ni cuidarlo ella; por el absurdo con que estas sociedades hipócritas envuelven estos temas, sobre todo en días de esos cuando al comercio le conviene vender "el mejor electrodoméstico para la madre", y "el mejor sillón para el descanso del padre".  ¡Basura!, cuánta basura en esos discursos trillados y tontos, cuánta hipocresía en estas sociedades que defienden el derecho a nacer, pero no el derecho a vivir dignamente...

Indignación, claro, de eso se tratataba hoy el tema....

Nos enchufamos, gracias!


imagenes contadores

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