
Algunas personas tenemos al suerte de guardar entre nuestras memorias, la de abuelos cariñosos que jugaron con nosotros y fueron nuestros cómplices en una etapa de nuestra infancia (otros con más suerte incluso en etapas de la juventud o del ser adulto).
A mí lo de tener abuelo me duró hasta los 10 años y abuela hasta los 16,...