
A mi particularmente me sigue pareciendo un signo de esperanza la vida, las nuevas vidas sobre todo. Dios, que se vuelve a hacer niño, en cada niño, en cada niña, en cada ser que viene y nos compromete a seguir luchando y a seguir creyendo que vale la pena vivir... a pesar de todo.Un abrazo a Paula y Macelo, los nuevos padres, y............